Desconcierta haber querido tanto a una persona y de repente, sin que os haya pasado nada, cuando la ves no sientes nada de ese sentimiento anterior que te quitaba el sueño todas las noches, esa persona por la que suspirabas hacía un par de semanas, ahora simplemente la consideras una amiga, una amiga muy especial, sí, pero una amiga al fin y al cabo.
Después de haber sentido todo y más por esa persona, después de quererla a pesar de todas las riñas, todas las discusiones, todos sus desplantes... llega un momento en que tu cabeza, o corazón, sin más, de repente, no se alteran al verla, es como si nunca hubieras derramado ninguna lágrima por ella, como si todas esas noches en vela no importaran. Quizás haya sido el tiempo, quizás sea otra persona, el problema es que eres muy feliz, hasta que te pones a pensar en el por qué de esto, por qué ya no te llama la atención, ya no te importa tanto hablar con ella, y te preguntas si estarás empezando a sentir algo por otra persona, y en ese momento, en ese preciso instante, aparece en tu cabeza la imagen de otra chica, una chica que llevaba ahí bastante tiempo, pero para ti pasaba desapercibida, y solamente rezas para que esta vez no duela como la vez anterior.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Quizás sea el tiempo, quizás sea otra persona.
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